Sobre la pieza
Un himno al ángel de la guarda sobre una melodía renacentista inglesa. Esta edición trae la melodía con su letra, en solo 9 compases.
Cómo prepararla
La melodía abarca exactamente una octava, do4–do5 (una octava), y es muy sencilla. La belleza de una melodía de Gibbons está en su pureza: cántala con voz clara y sin vibrato marcado, con la afinación limpia de los saltos. Puede ser una buena pieza de calentamiento y para unir las voces antes de ensayar música más compleja.
Cuándo usarla
Es una buena opción en el Tiempo Ordinario y, en especial, para la memoria de los Santos Ángeles Custodios (2 de octubre).