Sobre la pieza
Un himno de atardecer y de acompañamiento en la despedida: pide a Dios que permanezca cuando todo cambia y se apaga. Esta edición trae la melodía con su letra, en 16 compases.
Cómo prepararla
La línea se mueve en un registro cómodo, mi♭4–do5 (una sexta mayor), sin saltos difíciles: es una buena pieza para cantar con toda la asamblea. Lo que la hace delicada es el fraseo: cada verso debe sostenerse sobre una sola respiración larga y tranquila, sin acentuar de más las sílabas. Ensáyala lento (en Cantico puedes bajar el tempo y repetir un pasaje) hasta que los cuatro versos de cada estrofa suenen como una sola idea.
Cuándo usarla
Encaja en Tiempo Ordinario y en Cuaresma por su tono sobrio, y es una de las opciones más habituales para exequias, por su mensaje de consuelo.